Medición del caudal de aire con un anemómetro de hilo caliente
El principio de funcionamiento de un anemómetro de hilo caliente se basa en un elemento calentado del que el flujo de aire más frío extrae calor al chocar contra él. La temperatura del hilo caliente se mantiene constante mediante un interruptor regulador, y la corriente (consumo de amperios medido internamente) es directamente proporcional a la velocidad del aire. Cuando se utiliza un hilo caliente en corrientes de aire turbulentas, los resultados medidos pueden verse afectados por el flujo de aire turbulento que incide sobre el sensor de medición desde múltiples direcciones. Esto podría dar lugar a un valor medido más alto que el de una sonda de paletas. Esta característica suele ser frecuente en conductos, donde pueden producirse corrientes de aire turbulentas incluso a velocidades muy bajas.
Ubicación y selección de los puntos de medición
Todas las mediciones deben realizarse, a ser posible, en un tramo recto del conducto. En una ubicación ideal, el conducto deberá tener una longitud mínima de 10 diámetros antes del punto de medición y de al menos 4 diámetros después, antes de realizar una transición o un giro. El flujo de aire no debe verse afectado por reguladores de caudal.
Los hilos calientes se calibran para una densidad del aire específica y requieren que se introduzca dicha densidad en el medidor o que se aplique una corrección. Muchos están calibrados para aire estándar, es decir, a 68 °F, 0 % de humedad relativa y 29,92 mm Hg. Consulte al fabricante. Los hilos calientes son más adecuados para mediciones de baja velocidad en condiciones de aire estándar o cercanas a ellas. Se debe tener cuidado al medir aire acondicionado y turbulento. No se recomienda el uso de los hilos calientes para velocidades del aire superiores a 2000 FPM, a menos que estén diseñados específicamente para ese fin. Existen modelos de alta resistencia capaces de medir velocidades superiores a 6000 FPM.