Detectores de CO instalados
Las alarmas de monóxido de carbono (CO) fijas proporcionan una supervisión continua y constante de los niveles de monóxido de carbono en viviendas y edificios. A diferencia de los detectores portátiles, las alarmas de CO fijas están diseñadas para instalarse de forma permanente y disponer de alimentación eléctrica, con el fin de ofrecer protección a largo plazo cerca de aparatos que queman combustible, salas de máquinas y espacios habitables ocupados.
Las alarmas de CO de bajo nivel ayudan a detectar el monóxido de carbono en concentraciones muy inferiores a las que activan las alarmas residenciales estándar homologadas por UL, lo que permite detectar antes posibles problemas de combustión. Utilizadas habitualmente por profesionales de la climatización, contratistas y propietarios de viviendas, las alarmas de CO instaladas son un elemento importante para identificar situaciones de riesgo relacionadas con calderas, calentadores de agua y otros equipos que queman combustibles fósiles.